jueves, 29 de enero de 2015

Desde el 3 de Martiáñez por Juan Galán-Ocaña Nogales

A los perros, a Candi, a Ángel, a Isis, a Toño, pero por encima de todo..., a Ovidio.

   
    La mano de perreros íbamos ya de vuelta buscando los remolques y estábamos los de las Rehalas Corchero de charleta en el 3 de Martiáñez con Juan Padial, su mujer Rosario y Paquito Millán, quienes habían defendido aquella suerte con elegancia y buen hacer teniendo patas arriba una collerita de venaos. Hablábamos sobre el final de la temporada, la larga espera, las penas y las glorias mientras los perros trasteaban las bajeras del precioso puesto. Así, se templó el aire y su remolino a bravío fue a morir a las narices de la Paula, aquella perra tricolor de allí. El animal debió aspirar el tufo con fuerza, o así me lo quiero imaginar yo, hartándose de marrano. También, imagino, tiraría el hocico arriba al tiempo que los pelos del lomo se le ponían tiesos y los aplomos se le tensaban al sentir en los sesos que el mensaje descifrado del aire tenía como dueño a un marrano.

   Y latió la cruzada de naveño y grifón y lo hizo de una forma seria y seca. Bajo la tablilla alguno apuntaba que se trataría de un bicho muerto pero volvió a latir la perra y no aguantamos más echando voces barranco abajo para animar la escena y desbocar un poco los corazones de los señores del rifle. Al parado de la perra acudieron más valientes y el lentisco que marcaba la Paula se meneó con fuerza..., la sierra abría el juego a una de las escenas más bonitas que se pueden ver en esto de la Montería Española. El guirigay de perros hilados iba detrás de la Paula recorriendo como un ciempiés los pasos del marrano que no se dejaba ver; el Coyote, el Pirata, Corbato, Pumares, Tremendo... cada vez se enganchaban más perros a la conga aquella...

   A veces, entre lo espeso, se veía el bulto negro que había tomado la trocha derecha para trasponer el cogote de monte que teníamos enfrente y dejarnos con la cara de mochuelo cagalón que toca en casos así. Casi traspuesto el bicho, pegó un tornillazo y se desbarró hacia abajo con la mecha de perros encendida y echándole los alientos en el culo sin dejarle de hipar. Debió cruzar hacia abajo pero no lo vimos y los perros le marcaban la carrera sin soltar la ladra. El tema en el puesto era confuso, a veces alguien veía la sombra escurrirse entre las matas y como siempre en estos casos todo se hacía eterno y se disfrutó mucho viendo el trabajo de los perros y los embustes del marrano por librarse de la comitiva canina.

   La cosa se puso seria del todo cuando la ladra, tras varios regates y vueltas por todo el testero, tomó hacia la izquierda y muy arriba en dirección a una raya vieja y sucia en la que ya esperaban apuntando los rifles y donde apareció el marrano en la única clarilla que Dios había puesto allí. Al taponazo del rifle de Juan Padial y con un tiro de esos a tenazón e imposibles, el animal encogió el cuerpo acusando el balazo y cegado por la inercia y el dolor se descolgó ya sin trocha ni destino arrollando monte con la vida y los jamones atravesados.

   Los perros atenazaron las bocas donde pudieron y el aire se vació de hipidos para llenarse de regruñidos y chillidos del animal. Los alanos agarrados se sentaban de culo echando la carga atrás y el coraje delante en la boca mientras Toño y yo volábamos al encuentro de la gresca para terminar con la agonía del animal y darle una muerte noble con el acero entre las costillas. Allí estaba el Tremendo que entró por lo derecho y agarraba a la marrana por la frente mientras la Galana, el Pumares, Nerón y la Piraña aseguraban el agarre trincando los flancos y los corvejones. El resto de perros asistía a los alanos con rabia y fuerza cuando el cuchillo de Toño quebró los chillidos de la cochina dejando en el aire una calma agridulce: el soniquete de las cencerrillas, el regruñir de los perros, la alegría muda de su raboteo y la triste sentencia a la valiente marrana que se despedía, entre sangre y babas, con todos los honores, con todo nuestro respeto de esta Sierra Morena suya...

   Así fue la historia


miércoles, 28 de enero de 2015

Montería en la Marquesa. 24 de Enero de 2014.

 El pasado Sábado, la familia morales volvió a abrir las puertas de La Marquesa para celebrar la batida que, desde hace tres años, tiene lugar en su finca a finales de temporada.
No pude asistir a la cacería pero sí me dió tiempo a pasar un rato entre amigos por la tarde para enterarme de cómo transcurrió la jornada.
En esta ocasión se abarcó más terreno cubriendo la totalidad de la parte de monte que tiene la finca y se colocaron más puestos que en las ediciones anteriores. Esto unido a la forma alargada de la mancha propició un ojeo largo en el que los perros se encargaron de empujar los cochinos hacia las posturas. el día fue espléndido aunque a mitad de mañana se levantó un poco de viento que molestó a las posturas. Aún así fue un día propicio para la caza.
En estos ganchos a "mataycuelga" es difícil conocer el resultado exacto porque no todas las reses abatidas se presentan en la junta pero parece que pasaron por manos del veterinario 19 marranos. Alguno más se quedó sin sacar del monte por estar en lugares inaccesibles. Dos o tres machos de mejor tamaño que defensas captaron la atención de los asistentes.
 Un muy buen resultado del que fue artífice José Antonio López, conocedor de la mancha a la perfección y que organizó con acierto la montería. No es facil matar veintitantos marranos en un pequeño apretón de monte de una finca que no está enfocada para la actividad cinegética.
La comida, servida perféctamente por Catering Benidorm, estuvo a gran altura y puso punto final a un buen día de caza en un marco muy especial. 


martes, 27 de enero de 2015

Galería de fotos. Loma de la Higuera.


Pues para Montesa se acabò lo que se daba por este año.
Aún quedan un par de fines de semana para montear en Andalucía pero el Grupo Monteros Sierra de Andújar ya ha enfundado oficialmente las armas.
Un placer, como siempre, compartir esta aficiòn con vosotros y gracias por seguirnos.
Seguid atentos que no vamos a dejar de darle contenido a nuestro roalito de internet.

Definición de Cucha.

Cucha. En América latina, caseta o pequeño habitáculo que se instala en espacios abiertos y que sirve de refugio al perro. Voz que se le da al perro para que se acueste.
Cucha. En Andalucía, compresión de la palabra "escucha", que sirve para llamar la atención. Derivada de la forma verbal "escucha" ha pasado a tener valor de "mira".
Cucha. En montería y repetido seis veces consecutivas, expresión de sorpresa y desencanto al ver cuatro venados cumplir al puesto cuando ya se tiene el cupo hecho con animales de inferior calidad.
video

lunes, 26 de enero de 2015

Final de temporada en la Loma de la Higuera. Carboneros. 25 de enero de 2014.

Estaba anunciada la mancha Matamoros para cerrar la temporada en la Loma de la Higuera y se cambió por Carboneros. Aplaudí el cambio por ser más de mi gusto la mancha, por ser la más montera y por el buen recuerdo de un puestazo en la armada del Manzano hace unos años.
El caso es que en el gran cortijo blanco y granito de La Loma nos dimos cita todo el grupo con buen tiempo espectación y cierta sensación de incógnita en el ambiente.
Sorteamos el 6 de la Traviesa de los Ladrones, un precioso balcón en el corazón del ojeo que dominaba la parte alta de un barranco con un aspecto muy querencioso para las reses.
Efectivamente nada más soltar, los vientos de un perrete, de esos que cuando ven abiertas las puertas del remolque se pierden tras un rastro para aparecer cuando truenan las caracolas, nos metieron encima un venado pequeño y malo que era perfecto para cumplir la parte selectiva del cupo. Un lance con poca poesía dio con el animal en el suelo a unos cuarenta metros de la tablilla.
Buenos presagios que se confirmaron minutos después cundo tres preciosos venados, tres ordenados de menor a mayor se asomaron por la cuerda a la reolla de nuestro puesto. Apenas a 30 metros pudimos comprobar como el mejor de ellos tenía una cuerna pareja, recia, larga....un tío con toda la barba. Recortados contra el cielo azul, los otros dos eran escuderos de tirarlos en cualquier montería. Apretamos los dientes y los rifles con fuerza empujando mentalmente a las reses a que abandonaran la zona que los mantenía seguros y se descolgaran frente a nosotros pero la querencia, el instino de los animales o ,simplemente, la suerte los llevó a continuar unos metros más por el viso hasta que , finalmente, volcaron al otro lado del cerro para nuestra desesperación. Dos tiros al cabo de unos segundos nos terminaron de entristecer suponiéndo muerto a tan precioso animal.
Nos sacó de ese estado un venadete mediano faldeando el estero por la parte de arriba al que le hice un tiro muy largo con el único resultado de acelerar su tranco. Entretenidísima mañana con fallo incluido. ¿Qué sería sin ellos?
Otro cordón de venados cumplió, ahora sí, por la parte más favorable del testero y sin demasiados problemas entresacamos los dos màs aparentes del grupo. Eso y llegar los perros a nuestra postura fue todo uno. Recibimos la visita de Ángel Corchero, Candi y Carlos Ruiz y cuando emprendieron la vuelta a los camiones levantaron cuatro venados, dos de ellos notables y bastante mejores de los que teníamos cobrados. 
Ya hubo tiempo para poco más. Una larguísima y preciosa travesía para volver a la junta disfrutando de la grandiosidad de la finca. 
Excelente comida de nuevo a cargo de la gente de Yerbabuena y estupenda tertulia con la gente que menos prisa llevaba. Las reses tardaron en llegar por la lejanía de la mancha aunque yo fui el primero en ver mi trofeo que no era otro que mi muflòn del Conductero cobrado meses atrás gracias a Cristobal, guarda de La Loma, un hombre lleno de conocimientos de la sierra y una disposiciòn estupenda. Todo un profesional.
Sobre el cemento 58 venados, 3 muflones y 11 marranos. Un buen resultado aunque desigualmente repartido. Me llamò la atención el parco número de cochinos que fue compensado con la generosa cifra del cervuno. Un venado, el que no tiramos en el viso, sobresalía entre los diez o doce guapos de la primera fila.
Punto y final a la temporada con el deseo de que pase pronto la espera y que llueva bien en primavera para que la pròxima sea la temporada soñada y que nos veamos los mismos en la primera junta del mes de Octubre.
En breve, galería de fotos y un sabroso video.



Casas Rubias. 24 de Enero de 2014.

Arrancaba Montesa su último fin de semana en tierras cordobesas con temperaturas bajo cero, y con la intención de aprovechar la penúltima etapa de la temporada.
Casas Rubias ya contaba con un claro cartel de montería cochinera, y a tenor de la muestra que había por toda la mancha, el éxito parecía asegurado. Y la mañana no defraudó, transcurriendo con un constante tiroteo repartido por toda la mancha, dando en el cemento un total de 55 guarros, de los que había que destacar 8-9 bocas importantes, de las que gustan. Junto a éstos, una docena de muflones y dos venados completaban el plantel. La caída del sol trajo de nuevo a escena el frio, trasladando el buen ambiente, las tertulias y risas a Montoro, cuartel general de gran parte del grupo de cara a la meta del domingo, La Loma de la Higuera.

jueves, 22 de enero de 2015

Última chicotá: Casas Rubias y La Loma de la Higuera.

En las fotos: Sobre estas líneas, el 2 de Corchuelos. Hace un par de años la armada se hartó de tirar marranos y cobró 12 o 14 entre media docena de puestos. En el de la foto se mataron 2. En la otra imágen, el 3 de Piedras de la Sal. hace cuatro años cumplió tambien con un marrano y un venado de última hora.
Nos pasamos tanto tiempo esperando que llegue la temporada que parece que estos meses de campaña pasan en un suspiro. Aún quedan dos o tres fines de semana pero montesa ya afronta sus últimos compromisos con los que pone punto final a la temporada 2014-2015.
El Sábado 24 de Enero vuelve a Villaviciosa de Córdoba al segundo "golpe" a la finca Casas Rubias. Esta vez se da la mancha La Isla que tiene más monte que el Torvisco y en la que los marranos deben tener más protagonismo que venados, muflones y gamos.
Y el Domingo, vuelta a la Loma de la Higuera para cerrar la temporada en tierras de Montoro. Será al final la mancha Carboneros el escenario de los últimos disparos del grupo. Esta zona de la finca es la que más monte tiene y la que habitualmente más cochinos cobija. Las armadas de Corchuelos y Martiáñez serán las más marraneras. Para el cervuno hay varias buenas pero yo tengo buenos recuerdos del cierre del Manzano. Seguro que cumple con los venados y, ¿por qué no?, nos sorprende con algún muflón bueno.
Día para ir sin prisa y, al margen del resultado, disfrutar mientras se apuran los últimos sorbos de esta temporada que ya busca las tablas para echarse. Seguro que, aún con las reses sobre el cemento, más de uno pensará y soñará con la campaña 2015-2016.
Va a hacer frío en serio así que id preparados. Mucha suerte a todos.